La
mayoría de huertos urbanos tienen el inconveniente de disponer de
espacio limitado. Una jardinera, una
mesa de cultivo o un pequeño huerto en el patio de casa no suele ser
muy grande y la cosecha que se puede sacar es limitada.
Hay varias estrategias para
conseguir sacar el máximo provecho de poco espacio. La más interesante es combinar varios cultivos en un
mismo espacio, es lo que técnicamente se conoce como asociar cultivos o
también policultivo. Con el policultivo
se busca conseguir un mayor rendimiento por metro cuadrado en
comparación con el cultivo de una sola hortaliza.
Policultivo de lechuga, rúcola y calabacín
Plantas compatibles
Cuando
varias plantas coinciden en un mismo espacio se molestan y compiten por
la luz del sol, el agua o los nutrientes. También existe la posibilidad de que las plantas se contagien
enfermedades. Para tener éxito en la
combinación de cultivos es importante combinar plantas que sean
compatibles y, por tanto, que convivan bien e incluso que se
favorezcan. Decimos
que dos plantas son compatibles cuando se favorecen, conviven bien y su
rendimiento es mayor que cultivar las mismas plantas por separado.
En la siguiente tabla mostramos
algunas de las compatibilidades más importantes. En
las fichas de cultivo
encontrará información más detallada:
Especie
Especies
compatibles
Lechuga
Cebolla, ajo, tomate,
zanahoria.
Cebolla
Lechuga, tomate,
berengena, col.
Tomate
Ajo, apio, cebolla.
Calabacín
Guisante, judía, lechuga.
Combinar muchas especies mejora el rendimiento
del huerto
Consejos para diseñar una asociación
Combinar plantas compatibles,
evitaremos plagas y mejoraremos el rendimiento.
Combinar
plantas de ciclo corto con plantas de ciclo largo. Las de ciclo corto como el rábano, la rúcula o el
mastuerzo sirven para aprovechar el espacio mientras las plantas de
ciclo más largo no se hacen lo suficientemente grandes.
Respetar
las distancias, poner las plantas demasiado juntas hace que haya más
competencia.
La asociación cebolla y zanahoria es muy
favorable